Ya desde muy pequeña sentía mucha curiosidad por el cuerpo humano, como cambia con el tiempo, como le afectan los diferentes procesos, tanto físicos, como psicológicos, emocionales y lógicamente, dirigí mi formación en este sentido, entrando en el mundo de la fisioterapia.

A partir de aquí se me abrió mas la mirada. Entendí que el cuerpo no es sólo un conjunto de procesos; el cuerpo habla y se comunica i si sabemos escuchar, nos guía hacia lo que necesitamos en cada momento.

Como mujer, a medida que me he ido formando, he sido consciente del nivel de desconexión que tenemos con nuestros ciclos hormonales, con nuestros genitales y en definitiva con nuestra sexualidad en su conjunto, ya desde nuestra infancia.

La fisiosexologia se ha convertido en mi pasión. Desde ella me dedico a ayudar a personas a mejorar la relación con su propio cuerpo, a aceptarlo y a aprender a disfrutar de él.