LA CANASTILLA REAL

Una de las cosas bonitas del embarazo es la ilusión con la que las futuras mamás preparamos el entorno y cada detalle para la nueva llegada familiar. Reubicación de espacios en casa, ropa, etc. Una de las cosas que hay que preparar es la bolsa del hospital, que llevaremos con nosotras el día del parto. Los hospitales suelen facilitar una lista “tipo” con cosas que podamos necesitar, por ejemplo sujetador de lactancia, camisón, resultados de las analíticas, etc.

Después de mi experiencia propia y la experiencia de muchas pacientes, hemos elaborado otra lista que complementa la que suelen facilitar a las familias.

  

    • Saquito de gel calor/frío. Para que el bebé pase por el canal del parto, el hueso sacro debe hacer un movimiento llamado contranutación/nutación, que permite la apertura del estrecho inferior de la pelvis y viceversa. Para que este movimiento pueda llevarse a cabo necesitamos la pelvis libre, en movimiento. Si estamos en el hospital y hemos optado por un parto/dilatación con epidural, y estamos inmobiles en la cama, este movimiento no se puede generar y consecuentemente se puede complicar un parto que va bien. Por ello, si tenemos por circunstancias que estar tumbadas durante la dilatación, nos puede ayudar mucho un saquito de gel, así aunque haya mucho peso sobre nuestro sacro, éste se podrá mover.También nos puede servir para calentarlo y mejorar así el dolor en las contracciones.
    • Bebida isiotónica/ suero en Agua.La dilatación es comparable a una maratón, y es por eso que necesitaremos aporte de electrolitos para tolerar mejor la fatiga. una buena manera es empezar a beber agua con un sobre de suero de rehidratación oral, o algun producto (bebida isotónica) de marcas conocidas que se puede comprar directamente en el supermercado.
    • Hinchador para la pelota y pelota.  Si en la fase de dilatación en casa, antes de ir al hospital, la postura en la que mas comodas nos encontramos es con la Fitball, y querremos seguir dilatando en ella en el hospital, es buena idea llevarse el hinchador, ya que es posible que las que nos encontremos esten deshinchadas, y no nos sirvan.
    • Foulard portabebé. No solo nos irá genial para salir del hospital con el bebé encima(LINK PORTEIG), sino que si hemos empezado a dilatar con él en casa, podremos seguir haciéndolo en la clínica.
    • Camisón/camisa abierta completamente por delante, tipo chaqueta.   Nos permitirá, no solamente estar cómodas lactando y facilitar el agarre del bebé al pecho,  sino realizar el piel con piel todo el tiempo que queramos sin tener que estar desnudas. Mejor llévate dos!
    • Ropa de bebé, (Gorro, manta y pañuelo de seda). Si otra persona que no sea la madre va a hacer piel con piel es interesante que la mami lleve estas prendas varios días mientras duerme para que tenga su olor. De esta forma, la seda imita el tacto del útero y el olor de la madre orienta al bebé.
    • Aceite de oliva, (del bueno). Tamaño para llevar. En el caso que la lactancia nos genere alguna herida o dolor, el aceite de olliva lo podemos usar para hidratar y cicatrizar las grietas en los pezones. Totalmente compatible con la lactancia. Igualmente en caso de grietas o dolor, contacta con una asesora de lactancia.
    • Material de confort. Para que la dilatación no se pare al llegar al hospital es importante mantener el máximo posible, un entorno de confort sensitivo, así seguimos generando prostaglandinas y oxitocina avanzando en la dilatación. Nos puede ayudar llevar nuestra música. confeccionar previamente una lista con nuestras canciones favoritas o aquellas que nos evoquen a la calma. También puedes llevarte aceite esencial con tu olor, unos buenos cascos para estar en tu mundo.

Ahora sí que solo falta esperar el gran momento!

Sílvia Alonso

Fisioterapeuta uro-ginecològica a Espai Alè.

LAS CLAVES DEL PORTEO

Portear es una práctica ancestral, existente en muchas culturas, y también en distintas especies animales, cosa que no nos extraña cuando tenemos hijos/as. Es tan práctico poder tener las manos libres! 

Como con tantas cosas, funcionamos por modas, y eso hace que la industria comercial se apunte al carro sin importarle nada más que sus ingresos. Las consecuencias de estas modas son que tenemos al alcance mochilas y productos no adecuados para nosotras o nuestros bebés, pero que se venden como ergonómicos. 

Para que nuestro porteo sea seguro para nosotras y para los bebés, aquí os dejo las 5 claves que hay que tener en cuenta para escoger una buena mochila!

  • El bebé siempre mirando hacia nosotras! Una mochila que permite llevar al bebé  hacia adelante, nunca puede ser ergonómica. La espalda del bebé debe quedar en forma de C, y las mochilas que permiten ir hacia adelante tienen una rigidez que no permite al bebé tener la espalda relajada, ni en posición fisiológica (ni mirando hacia nosotras ni hacia adelante)
  • El cinturón debe apoyarse en los huesos de la pelvis. No en la barriga ni en las lumbares!!. Si lo ceñimos a la cintura,  nuestra “faja natural“ no estaría trabajando, y eso nos puede causar problemas lumbares, abdominales y en nuestro suelo pélvico. 
  • Caminar como reinas. Cuando porteamos nos relajamos, y a menudo acabamos con la espalda curvada y el bebé apoyado en la barriga. Esto es una fuente de problemas para nuestro periné. Debemos protegernos. Cómo hacerlo? Imaginemos un hilo invisible que sale de la coronilla (no desde la frente! , no levantes la nariz)  y nos mantiene colgadas de la Luna. Así andamos como reinas, y sin apoyar el peso del bebé en la barriga. 
  • Las piernas del bebé en forma de M o ranita. Las mochilas ergonómicas tienen panel suficiente para que el bebé quede bien apoyado, y cómodo. Esta tela les llega hasta el pliegue de las rodillas, facilitando esta posición y la correcta formación y desarrollo de las caderas del bebé. El bebé tiene que estar con las piernas recogidas, no estiradas! 
  • Y por último, pero no menos importante, no os fiéis de la frase “apta desde el nacimiento“. Mochilas que son “ergonómicas”, normalmente no son adecuadas de los 0 a los 6 meses, ya que la separación de las piernas al colocar al bebé es demasiada para ellos durante mucho rato. Así, una buena opción para los primeros meses de vida (hasta los 6 o hasta que el bebé se siente solo) es un foulard elástico o semi elástico. Una vez el bebé se siente por sí solo, podemos pasar a la mochila, en la espalda, que reparte mejor el peso y nos evita dolores de espalda. 

Y siempre, siempre, “Be a Queen“!

Silvia Alonso

Fisioterapeuta Uroginecològica a Espai Ale