Especialistes en el Sòl Pèlvià

LA MUTILACIÓN GENITAL FEMENINA

En mi día a día en consulta me dedico a trabajar los problemas o las dificultades a nivel sexual de muchas mujeres.

Desde hace poco más de un año colaboro como voluntaria con Metges del Món Catalunya, dentro de un proyecto que trata el problema de la mutilación genital femenina.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mutilación genital femenina (MGF) comprende todos los procedimientos consistentes en la resección parcial o total de los genitales externos femeninos, así como otras lesiones de los órganos genitales femeninos por motivos no médicos.
La MGF es reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos de las mujeres y niñas. Refleja una desigualdad entre los sexos muy arraigada, y constituye una forma extrema de discriminación de la mujer. Es practicada casi siempre en menores y constituye una violación de los derechos del niño. Asimismo, viola los derechos a la salud, la seguridad y la integridad física, el derecho a no ser sometido a torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes, y el derecho a la vida en los casos en que el procedimiento acaba produciendo la muerte.

La visibilización de esta realidad es muy importante de cara a la erradicación de la práctica. Desde metges del mon ofrecemos talleres de sexualidad, en los que promovemos espacios donde compartir experiencias. Nuestro principal objetivo es concienciar sobre lo que significa la ablación, y sobretodo las consecuencias que tiene para la salud de las niñas y futuras mujeres.

1-. Para una primera aproximación a la mutilación, debemos saber que hay distintos tipos:
Tipo 1: se corta el glande del clítoris y a veces también el capuchón del clítoris.
Tipo 2: se corta glande, capuchón y parte de los labios internos.
Tipo 3: (también llamada infibulación) se cortan labios internos y/o externos y se cose un lado con el otro dejando un orificio mínimo. No siempre se corta clítoris.
Tipo 4: otros tipos de prácticas (por ejemplo: punción en clítoris en algunos países árabes).

Debemos saber que esta práctica no está considerada un procedimiento médico, por lo tanto es realizada por una persona sin formación, con lo que tampoco sabe a ciencia cierta qué es lo que corta exactamente. Generalmente lo hace una mujer de referencia en la zona, suele ser mayor, y en casos en los que se ha reducido el orificio, es la misma mujer que en la noche de bodas vuelve a cortar a la novia para que pueda tener coito. Cuando la mujer que ha sido sometida a la mutilación tiene algún problema causado por la misma, acude a esta mujer, quien vuelve a cortar e incluso a veces llega a coser parte de los labios internos reduciendo aún más la abertura vaginal.
Evidentemente ocasiona muchos problemas, el procedimiento muchas veces se hace como un ritual en el que participan varias niñas, se utiliza la misma cuchilla para todas, sin esterilizar ni desinfectar, lo cual puede provocar la transmisión de enfermedades/infecciones como la hepatitis o el VIH, entre otras. A nivel más físico se pueden dar fístulas, provocar desgarros importantes en los partos, dolor en el coito, y un largo etc.

2-. Dónde se realiza:
Sobretodo en países del Sáhara, pero lo que hay que tener en cuenta es que no todas las etnias de un mismo país la practican. La mayoría llevan a cabo la tipo 1 o tipo 2, las zonas de mayor conflicto, cuerno de África y Yemen, la tipo 3 o infibulación.


3-. Origen:
Generalmente hay distintas teorías, algunas asociadas a la religión, otras a motivos de higiene, de salud, etc. Todas ellas se desmontan “fácilmente”, pero lo que acaban teniendo en común es que todas ellas perpetúan la desigualdad entre mujeres y hombres, ya que lo que se busca siempre es “la pureza” de la mujer. Entendiendo la pureza como la fidelidad a un solo hombre, la falta de deseo sexual hacia otras personas que no sean su marido. Muchas veces el no hacerlo supone una deshonra para la familia.
En los talleres siempre hay un espacio en el que se habla de los mitos y realidades, algunos ejemplos de mitos son que si el clítoris no se corta puede crecer tanto como un pene; que si está íntegro y durante el parto toca al bebé puede matarlo; garantiza la fidelidad de la mujer y que llega virgen al matrimonio, etc. todo esto al final supone una presión social que obliga a que personas que podrían no ser partidarias la acaben llevando a cabo.

4-. Edad en que se realiza:
Depende de la etnia, aunque se está fomentando el hacerlo cada vez a edades más tempranas ya que “la niña sufre menos, cura mejor y da menos problemas”. Por lo tanto, a veces sobre los 7 años como paso de niña a mujer; otras siendo más mayores, antes de casarse, para asegurar la virginidad de la mujer antes del matrimonio; en ocasiones bien pequeñitas, antes del año incluso.

5-. Trauma:
Como en casi todo el mundo, la mujer es silenciada, lo que supone esta experiencia a cada una de las niñas que pasa por ella no se habla, sobretodo cuando se entiende el significado que se le da de pureza y honra. Por lo tanto, la vivencia de la sexualidad está distorsionada en muchas ocasiones, aunque aquí confluyen otras realidades como son los matrimonios de acordados en que un hombre adulto “elige” a la niña, la poligamia sobre la cuál únicamente decide el hombre, en definitiva por el machismo que acaba siempre degradando la situación de la mujer en la sociedad.

Aunque parezca un tema que nos queda muy lejos, es una realidad que se da también en Catalunya, y por supuesto en Europa, y si hay interés se puede colaborar fácilmente (aunque sea informándose para empezar, y crear conciencia).

Sara Giol
Fisiosexóloga Espai Alè

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